
Sin embargo, el despertar de Rosario estaría dispuesto para mucho más adelante.
En 1852, después de la batalla de Caseros hay dos sucesos fundamentales: primero,
por los servicios prestados en la mencionada batalla, el general Urquiza eleva a
Rosario al rango de ciudad; y luego es nombrada por él mismo, Puerto Unico de la
Confederación Argentina gracias a su puerto natural de aguas profundas.
También establece la Ley de Libre Navegación de lis ríos interiores y Tarifas Diferenciales
que pasa a completar el cuadro.
Luego, se produce otro suceso primordial en el fenómeno. En 1870 se inaugura la primera
línea de ferrocarril de la República Argentina; y para cuando se terminan de tender todos
los ramales que partían desde Rosario, se puede decir que era ésta la ciudad mejor
comunicada con el resto de las regiones del norte, centro y oeste del país (este hecho
se revierte cuando se construye el ramal que vincula el trazado ferroviario rosarino
con Capital Federal).