
Rosario se encuentra en una de las zonas más ricas del país; debido a esto se registra
en los finales del siglo pasado, un aluvión de exportaciones agropecuarias, que servidas
por el ferrocarril, el puerto y el establecimiento de los inmigrantes a la zona,
transforman a la ciudad en un verdadero emporio mercantil, llegando a conocerla como
“La Chicago Argentina”, debido a que por el gran volumen de exportaciones agropecuarias,
era la Bolsa de Comercio de Rosario quien regulaba el precio mundial del trigo.
En la década del ’90, por políticas inadecuadas y centralistas, comenzó una lenta decadencia
que llevaron a la ciudad a un estado de figurado estancamiento. Pero ello no indicó derrota
alguna; al contrario, lentamente comenzó a despertarse y actualmente es reconocida por las
grandes ciudades del mundo.
Actualmente hay una verdadera razón para que el turista encuentre en Rosario, Cuna de la
Bandera, Balcón al Paraná, y es el descubrir en ella la diferencia de creer que esta en
su propia ciudad.